16 diciembre 2005

Entrada a la política de los movimientos

Otro hecho importante que comienza a desarrollarse a través de los movimientos, es la entrada de la política a la universidad. Los movimientos estudiantiles, a lo largo del año 1967, se politizan, principalmente la Universidad de Chile, Universidad Católica de Chile y Universidad Católica de Valparaíso. En la Universidad Católica, se da un fenómeno que no es visto en las otras dos, que es el del gremialismo “Bueno, la Universidad Católica ahí se formó el movimiento gremial en forma ya fuerte y empezó a extenderse no sólo en la universidad y en la juventud sino que también como un movimiento político que era comandado por Jaime Guzmán y era seguido por Hernán Larraín quien más, bueno Chadwick, Novoa, bueno y partió como un movimiento no como partido político como un movimiento gremialista que no les interesaba la política sino que sólo defendía en el caso de la Católica a los alumnos”(1).

En la Universidad de Chile en cambio, se desató la política la que fue influenciada por los partidos políticos de la época. Durante estos años, hubo una total alternancia en el poder, un año ganaban las elecciones a la presidencia de la FECH, los Demócrata Cristianos y al siguiente los de izquierda. Este fenómeno es totalmente distinto al vivido en la Universidad Católica, ya que en ésta la mayoría de las federaciones eran de derecha. “Ahora los universitarios, en la universidad siguieron un movimiento gremial muy fuerte fortaleciéndose y tuvieron al FEUC durante muchos años hasta ahora poco”(2)

En otras universidades, como por ejemplo la Universidad de Concepción, la política tomo tanta importancia que se produjeron grupos extremos como el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR). El cual, en los años venideros, tomarán importancia fundamental en el desarrollo del país.




(1) Entrevista Raimundo Valdés Lyon. 3 de Junio 2004.
(2) Ibid.

Cómo lo vio la prensa

Conforme a avanzado la investigación he logrado deducir que durante esta época, se desarrolla un cambio radical en la estructura social. Ya que, adentrándonos netamente en lo que fueron los movimientos en Chile, gran parte de la sociedad pensaban que, si los estudiantes no obtenían lo que querían en un corto plazo, sus demandas decaerían al igual que sus esfuerzos como, generalmente, ocurrían en todos los movimientos. Jamás pensaron que éste era uno totalmente distinto y que, entre más los reprimían, más fuerzas tomaban, hasta lograr obtener sus objetivos.
Entre Julio y Septiembre de 1968, vemos como la prensa se desenvuelve entre las tomas de las universidades y la normalización de las clases en ellas. Con esto, ya tanto los diarios como la sociedad, se daban cuenta del vuelco que han tomado estos movimientos y de que no se dejaran intimidar por la adversidad. El hecho de que estos se desarrollan entre las tomas y normalizaciones de clases, es un claro indicio de que los universitarios no se dejarán intimidar por la adversidad y que frente a ella demostrarán mayor valor. El 7 de julo de 1968 cinco facultades de la universidad de Chile paralizan sus funciones y entregan una carta con sus peticiones(1), y el 14 de julio de 1968 se normalizan sus funciones debido a que sus peticiones han sido aceptadas(2). A través de la semana, se sigue efectuando esta normalización, pero ya el 21 de Julio de 1968 vuelven a paralizar sus actividades debido a que sus acuerdos no han sido respetados1. Aquí hemos expuesto un claro ejemplo de lo dicho con anterioridad y esta situación se repite a lo largo de todo el año 1968 y el primer semestre de 1969.
En el segundo semestre de 1967, la prensa comienza a darle importancia a los hechos ocurridos en las universidades, principalmente en la Universidad de Chile, Universidad Católica de Chile y Universidad Católica de Valparaíso, exponiendo sus peticiones y tomando mayor importancia a las decisiones que aquí se acordaban. En el caso especial de la Universidad Católica de Valparaíso, el diario “El Mercurio” fue utilizado como un medio de correspondencia entre el gran canciller y los alumnos. Obviamente, en este diario, el que respondía estas cartas era el gran canciller a las escritas por los alumnos en el diario “La Nación”.
El gran canciller (Monseñor Emilio Tagle) dio a conocer un comunicado en el cual rechaza las expresiones y conceptos de la FEUC. Señaló que lo propuesto es inaceptable y que la reforma es indivisible. El consejo por su parte, decidió inauguran las clases nuevamente el 17 y consideran de cancelación de matrículas como voluntarios y como anuncia automática a profesores o ayudantes que se niegan a prestar el servicio. La FEUC celebró varias reuniones para debatir lo dicho por el gran canciller y adoptar cuerpos sobre la nueva situación estudiantil(3).



































(1) El Mercurio, 7 de Julio 1968, página 17.
(2) Ibid., 14 de Julio 1968, página 17.
(3) Ibid., 9 de Julio de 1967, página 21.

Como Fue tomando importancia el movimiento, a ojos de la prensa.



En los años que se vivieron los movimientos estudiantiles la prensa, principalmente, “El Mercurio” que fue el diario que logré revisar, jugó un papel fundamental en su difusión.
Los movimientos estudiantiles adquieren gran importancia, en los cinco primeros años. Es por esto, que la “Revista Noticiosa”, del diario “El Mercurio”, no deja ningún número sin referirse al tema que cambio la visión de los jóvenes.
Debido al pensamiento conservador, que ha presentado este diario, logré notar que el proceso de los movimientos universitarios, no tomó gran relevancia para “El Mercurio”, en la época, ya que hay muy pocas noticias relevantes de lo que ocurría en las universidades. A medida que avanza el tiempo, el tema comienza a tomar protagonismo dentro del país. Por primera vez, dentro de este diario, los jóvenes y sus ideales revolucionarios usan páginas para contar los acontecimientos y se dan cuenta que estos pueden cambiar el rumbo de la política del país, ya que estos eran muy politizados. “El movimiento de la Universidad de Chile fue netamente político, en este movimiento no entra el gremialismo como sí pasa en el movimiento de la Universidad Católica”(1)

Las universidades siguen siendo de una minoría. Enrique D`Etigny me comentó, durante una entrevista, que sólo el 3% de la generación asistía a la universidad, por lo tanto era impensable que este número, inminentemente minoritario, pudiera cambiar el rumbo del país y acaparar portadas por casi cinco años.
Para la sociedad más conservadora de aquel entonces, era casi impensable que un grupo de manifestaciones se transformaría, con el paso de los años, en una reforma completa al estatuto, el cual había permanecido por tantos años intactos y que jamás volvería a ser igual.
La prensa, principalmente “El Mercurio”, no le dio la debida importancia a la situación vertiginosa que se daba en todas las universidades del mundo. Los estudiantes habían tomado mayor protagonismo en todos los países, principalmente en Europa y Estados Unidos, por diferentes causas: en Estados Unidos por la guerra de Vietnam y en Europa por la agitación social. Se pensaba que estos eran movimientos que no sacaría frutos y que duraría poco tiempo. Que sería reprimidos con violencia y que estos no volverían a surgir, pero que con el paso del tiempo se dan cuenta que esto era totalmente erróneo y que los movimientos si lograron lo que querían, cambiando los estamentos de la universidad.




























(1) Entrevista a Rodrigo Echeverría Bascuñan. 22 de Mayo de 2004.

08 diciembre 2005

La toma llega a su fin...



El 8 de Agosto de 1967, la toma llega a su fin. En la Universidad Católica de Chile, el 11 de Agosto de 1967 los estudiantes se tomaron el edificio central de la universidad y las otras sedes, dirigidos por Miguel Solar, quien es esa época era el presidente de la FEUC ( federación de estudiantes de la Universidad Católica de Chile),con el fin de lograr cambios en la estructura de la universidad y en la elección de las autoridades. Los estudiantes pedían una serie de reformas que no fueron acogidas por las autoridades por lo que se van a paralizaciones, hasta que sus peticiones fuesen aceptadas.
Entre estas peticiones se encuentran, mayor participación de los estudiantes, administrativos y profesores en el gobierno de la universidad, una apertura de la universidad a los sectores sociales y un estímulo a la investigación(1).
Un proceso muy distinto se produce en la Universidad de Chile, la que antes de comenzar con las reformas llama a un plebiscito convocado por el presidente de la FECH, Antonio Cavala. El plebiscito tenía la intención de definir como se llevaría a cabo la democratización de la universidad y cuánta sería la participación de los estudiantes en ésta. En este plebiscito habían dos tesis principales: La primera que era sustentada por la convención de reforma universitaria y apoyada por la Democracia Cristiana. La segunda tesis es apoyada por la Juventud Comunista(2).
En el plebiscito triunfa la primera tesis, que estaba sustentada por la Democracia Cristiana. Ésta quería la participación de los alumnos en organismos de la universidad como el Consejo Universitario, el Consejo de Cátedra, el Consejo de Faculta, pero no en la elección del rector en donde la segunda tesis sí pedía participación. Triunfó la tesis apoyada por la democracia cristiana en el plebiscito hecho en la Universidad de Chile, presentada por estudiantes adheridos al partido. La tesis ganadora obtuvo el 58,40% de los votos(3).

Entre Junio y Julio de 1968 la Universidad de Chile fue tomada por los alumnos: Cinco facultades de la Universidad de Chile: medicina, arquitectura, agronomía, química y farmacia, ciencias y artes musicales, continúan con actividades paralizadas llevando así 42 días sin clases (4).
Luego de que los estudiantes consiguieron sus objetivos dejan la toma y comienza el proceso de normalización de la universidad: El problema universitario empezó a disminuir luego de la entrega de la Casa Central que estuvo tomada por los alumnos desde el 24 de Mayo(1).


(1) Correa, Sofía y otros; Historia del siglo XX chileno, página 236.
(2) Diario El Mercurio, 5 de septiembre de 1967, página 17.
(3) Diario El Mercurio., 17 de Septiembre de 1967, página 31.
(4)Ibid., 7 de Julio de 1968, página 17.
(5) Ibid., 14 de Julio de 1968, página 17.

Lugares y momentos claves de la rebelión.


Dentro de esta serie de huelgas y tomas, que se produjeron en las universidades chilenas entre 1966 y 1969, podríamos decir que sólo tres de ellas son de principal importancia, la toma de la Universidad Católica de Valparaíso, la de la Universidad Católica de Chile y la de la Universidad de Chile junto con el plebiscito que se realizó con anterioridad a la toma.
Esto lo creemos debido a que la prensa le da principal importancia a los hechos ocurridos en estas universidades, ya que fueron éstas las más importantes de la época y las que más influían en la sociedad de antaño.
La primera gran toma se produjo en la Universidad Católica de Valparaíso, la que estuvo en huelga y en un paro total de sus actividades durante cincuenta días, entre Junio y agosto de 1967: La Universidad Católica de Valparaíso esta ocupada por los estudiantes a pesar de las reuniones llevadas a cabo por Monseñor Emilio Tagle, obispo de Valparaíso junto con el consejo superior(1).
Esta huelga se produjo, porque los estudiantes reclamaban: la elección del rector en forma más democrática, un aumento de la representación estudiantil en el Claustro Pleno y una reforma del sistema interno de la Universidad Católica de Valparaíso, que democratice su sistema casi feudal(2).

(1)Diario El Mercurio., 25 de junio de 1967, página 45
(2) Revista Punto Final, número 35, 2 quincena 1967.

Comienzan los cambios.

En septiembre de 1967 se llevó a cabo en la Universidad de Chile, un plebiscito que pretendía determinar cuál sería el grado de participación de los estudiantes en los distintos organismos de la universidad.
En septiembre del mismo año se realizaron distintos tipos de huelgas en las diversas universidades existentes en esa época, tales como la Universidad de Concepción, Universidad Católica del Norte y en la Universidad Técnica del estado En diciembre se produjo una huelga en la Universidad Federico Santa María.
Las huelgas pronto empezaron a adquirir mayor violencia, pasando a formarse en muchas universidades frentes de violencia. Esto ocurre principalmente en la Universidad de Concepción, en donde se forma el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR).
En Mayo de 1968, las actuaciones del decano de la facultad de Filosofía y educación de la Universidad de Chile provocaron desacuerdos con el rector Eugenio González y el Consejo Universitario, por lo que el rector debió renunciar. Los estudiantes agrupados en la FECH ( federación de estudiantes de la Universidad de Chile ), se apoderaron de la casa central, el 21 de Junio los estudiantes y las autoridades de la universidad llegaron a un acuerdo para elaborar un Nuevo Estatuto Universitario el que fue promulgado en septiembre de 1969(1).
Desde Julio de 1968 las distintas universidades que existían comienzan a normalizar su situación, efectuando diversas elecciones con el fin de tener nuevas autoridades y realizar las clases con total normalidad: Desde las últimas semanas se han visto indicios de legalidad en las universidades.
Lo primero es el avance en el estudio de un proyecto de ley destinado a actualizar las normas que rigen en la enseñanza superior y devolverles a ellos la capacidad de tener autonomía.
En la mayoría de las universidades se realizaron elecciones de rectores con la mayor normalidad posible(2).
(1) Gazmuri, Cristián y Krebs, Ricardo, Nueva Historia de Chile, página 506.
(2) Diario El Mercurio, 7 de Julio de 1967, página 19.

Rebelión estudiantil.

Desde 1965 los estudiantes comenzaron a manifestarse a favor de realizar un cambio en las estructuras y en el sistema arcaico de las universidades, principalmente en la Universidad Católica de Chile y en la Universidad Católica de Valparaíso.
Desde 1966 los estudiantes de las 8 universidades existentes en el país comenzaron a movilizarse y a realizar diferentes tipos de huelgas y marchas por las calles del país.
En Mayo de 1966 los estudiantes de la Universidad Católica se fueron a una huelga que duró 24 horas, pidiendo que la Universidad se adecuara a los nuevos tiempos, para terminar así con la estructura arcaica del plantel(1).
En Julio de 1966 en un evento realizado en la Universidad de Chile, la federación de estudiantes planteó la creación de un consejo que debía dedicarse a estudiar la reforma que se aplicaría más tarde en la universidad. Ese mismo año, en noviembre, en la Universidad de Concepción, se produjo una huelga con el fin de reestructurar la universidad.
Las protestas no fueron únicamente en las universidades, sino que también hubo en los institutos, hecho que se vio reflejado con la marcha que se produjo en Mayo de 1967 por los alumnos del Instituto Comercial de Chillán pidiendo: solución a los problemas relacionados con la construcción del edificio que se estaba haciendo y con las reparaciones que se estaban llevando acabo en el edificio que se estaba ocupando.
En la primera universidad en la cual el conflicto tomó carácter global fue en la Universidad Católica de Valparaíso, donde los estudiantes se tomaron la universidad pidiendo reformas en: los programas de estudio, cambios en el personal directivo y moderación de las atribuciones de la directiva de la universidad. La huelga duró cincuenta días y sólo terminó cuando los alumnos y la directiva firmaron, el 8 de agosto de 1967, una acta destinada a la redacción de un nuevo reglamento, definir procedimientos para la elección de rector y las demás autoridades universitarias.
El 11 de Agosto de 1967 los estudiantes de la Universidad Católica de Chile se tomaron la universidad en señal de apoyo a la reforma, al día siguiente los alumnos contrarios al movimiento trataron de boicotear la toma con lo que se producen hechos de violencia: un grupo de 600 estudiantes ocupa desde el Viernes 11 el edificio central de la Universidad Católica y las sedes de varias escuelas. El movimiento está destinado a lograr cambios en la estructura de la corporación, especialmente en lo que se refiere a la elección de nuevas autoridades.
Piden aumentar la intervención a un 25% de los alumnos en el claustro pleno y elección de un nuevo rector en el plazo de 6 meses.
El movimiento encabezado por Miguel Solar, presidente de la FEUC ha recibido el apoyo de varias entidades como la CUT que ha proclamado solidarizar con ellos, la federación de estudiantes de Chile. También acordó que si la otra semana aún prosperan los conflictos, ellos patrocinarían una huelga. (2)

Con el fin de terminar con el conflicto, que llevaba muchos días, el Vaticano mandó al arzobispo de Santiago, el cardenal Raúl Silva Henríquez, quien llegó a un acuerdo con los estudiantes y nombró como protector a Fernando Castillo, ante lo ocurrido el rector de la universidad, el arzobispo Alfredo Silva renunció quedando como rector Fernando Castillo(3).
En Agosto de 1967 la USACH cayó en paro, tomándose los alumnos la casa central presionando así para realizar un cambio de rector y la realización de un claustro pleno: A pocos días de haberse solucionado el conflicto en la Universidad Católica de Valparaíso, entró en paro la USACH tomándose gran parte de las facultades, escuelas y casa central, como una forma de presionar, para lograr el cambio de rector y la realización de un claustro pleno(4).





(1) Gazmuri, Cristián, Krebs, Ricardo, Nueva historia de Chile, página 505.
(2) Diario El Mercurio, 20 de Agosto de 1967, página 21
(3) Aylwin, Mariana; Chile en el siglo XX, , página 257
(4) Diario El Mercurio, 21 de Agosto de 1967, página 21.

Educación ajena al país.

El objetivo central de la reforma era que todo alumno, independiente de su situación económica pudiera entrar a la educación y no tuviese que abandonarla por estas razones, por lo cual, pedían mayor aporte fiscal. Un segundo objetivo era preparar de manera más integral a los alumnos para que se integraran de manera eficaz a la actividad laboral y participaran en este proceso de manera creativa.
Entre los grandes cambios del momento cabe destacar que entre 1968 y 1970 sé amplio la educación primaria, convirtiéndola en obligatoria por ocho años. La enseñanza técnico profesional también creció un 25% para 1970(1).
En 1965 en Chile existían sólo ocho universidades, Universidad de Chile, Universidad Católica de Chile, Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Concepción, Universidad Austral, Universidad Técnica del Estado, Universidad Federico Santa María y Universidad Católica del Norte, las cuales también tenían sedes fuera de Santiago. En cuanto a sus bases estructurales, las universidades chilenas seguían apegadas a leyes de 1879, en las cuales éstas aparecían como centros de docencia y no de investigación, donde las cátedras eran dictadas por profesionales destacados en su campo laboral y no por personas que se dedicaran íntegramente a la docencia.(2)
En la Universidad de Concepción a partir de 1959 ya habían comenzado esfuerzos serios por mejorar esta situación, se le pide ayuda a la Unesco y fundación Ford. (3)
La Universidad de Chile, también, intento paliar esta situación, pero los esfuerzos fueron en vano y no lograron superar la gran irracionalidad estructural, ya que no se forjaba un nuevo sistema, sino sólo se quería modernizar sobre la base del anterior, lo que resultaba francamente imposible.
Lo que no se puede dejar de explicar, es que para 1965 el sistema universitario chileno era desordenado y ajeno a los problemas del país, sin olvidar que existían profesores y unidades académicas de buen nivel. Entre los primeros cabe destacar a Jorge Millas, Mario Góngora y Jaime Eyzaguirre, entre otros.
Observando todo este acontecer noticioso y tomando en cuenta la época de cambios que se vivía en todo el mundo, y por supuesto también en nuestro país. Era natural pensar que la corriente de cambios que se vivía en nuestra sociedad alcanzará, también a las universidades.

(1) Fontaine Aldunate, Arturo; Todos querían la revolución, página 20-23.
(2) Aylwin, Mariana; Chile en el siglo XX, página 253-265.
(3) Ibid, página 253-265.

Sistema educacional pre-reforma.



A pesar de que por esos años la tendencia mostraba un fuerte incremento hacia las políticas destinadas a aumentar la escolaridad, en la década de los sesenta seguían vigentes los mismos problemas que habían afectado a nuestro sistema casi desde el principio; el difícil acceso a todos los niveles educacionales, ya fueran estos primario, secundario y superior, sin mencionar que los programas educacionales para el país no tenían la más mínima conexión con la realidad de éste.
La educación escolar desde el gobierno de Carlos Ibáñez del Campo estaba dividida en dos bloques de seis años cada uno: el primero se llamaba “preparatoria” que va de los 7 a 13 o 14 años el que era obligatorio para todos, y las “humanidades” que eran fundamentales para la educación universitaria. Para poder entrar a la universidad había que rendir un bachillerato(1).
Hacia 1964 era muy poca la gente que terminaba la educación. La educación secundaria reflejaba la disparidad social “Si entre los hijos de padres con educación universitaria, casi el 100% completaba los dos ciclos, entre los hijos de padres con educación solo primaria esa proporción bajaba al 12% y entre los hijos de padres analfabetos al 3%”(2).
En 1965 se inició una reforma para hacer frente a los cambios que el Chile decimonónico debió enfrentar, por que la educación del siglo XX se mantenía casi igual a la del siglo XIX. Ya que según nuestra impresión la educación siempre fue un tema postergado. Sin la reforma, los cambios hubiesen sido muy lentos.

















(1) Gazmuri, Cristián, Krebs, Ricardo, Nueva Historia de Chile, página 620- 621.
(2) Gazmuri, Cristián, Krebs, Ricardo, Nueva Historia de Chile , página 626.

Antecedentes del movimiento universitario.


En la década de 1960, durante la cual se llevaron a cabo los movimientos estudiantiles, el mundo completo, incluyendo a Chile, se hallaba sumido en una ola de cambios, donde los valores, principios y fundamentos de la sociedad occidental estaban siendo fuertemente cuestionados. Todo esto, con el objetivo de alcanzar la justicia social, la libertad total del hombre y la felicidad de la especie humana.
Además, en la época del 60 se dieron una serie de fenómenos que caracterizo a la juventud: el movimiento hippie, el rock, el uso masivo de drogas, la píldora anticonceptiva, la revolución sexual, el movimiento pacifista como oposición a la Guerra de Vietnam y la revolución Cubana.
Esta fue una época en la que los jóvenes lucharon con la intención de cambiar el mundo. Era una época con mucha agitación social. Esto es por tres aspectos fundamentales:
-La juventud se ve como la fase culminante del pleno desarrollo humano
-La juventud pasa a ser una masa con poder adquisitivo
-Su internalización(1).
En Chile durante esta época gobernaba el democratacristiano Eduardo Frei Montalva (1964 – 1970), quien llegó al poder bajo el lema de la “revolución de la libertad”. En la medida en que transcurrió su gobierno, él fue perdiendo cada vez más popularidad y comenzó a quedarse solo en el mando, llegando a la segunda parte de su mandato con un fuerte problema social. Los jóvenes comenzaron a demostrar su disconformidad con el mundo en que les tocó vivir y lucharon por cambiarlo.(2)
Esta fue una época muy politizada, en el contexto mundial, se estaba desarrollando la Guerra Fría.
Las universidades chilenas no se quedaron ajenas a lo que pasaba en el mundo, especialmente en Chile. Dirigidas por los estudiantes pretendían liderar este movimiento de cambio, proponiendo la Reforma Universitaria. Ella contaba con dos postulados principales: el que pretendía terminar con el sistema feudal que imperaba en las universidades, especialmente en la Católica y que estas estuvieran comprometidas con el pueblo(3).

























(1) San Francisco Reyes, Alejandro; “De la toma de la UC a la reforma universitaria”, Finis Terrae , 2 época Año V, N°5, 1997; 32-42.
(2) Gazmuri, Cristián; Eduardo Frei Montalva y su época, tomo II, página 620 – 630.
(3) Gazmuri, Cristián, Krebs, Ricardo; Nueva historia de Chile , página 504.

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